Fitness
Una guia sobre las bandas de resistencia textil y como se integran en una rutina de ejercicio.
Redaccion GTCompraOnline · 4 min
Las bandas elasticas de resistencia son una herramienta de entrenamiento utilizada en fisioterapia y entrenamiento funcional desde hace decadas. A diferencia de las bandas de latex, las versiones de tela ofrecen mayor durabilidad y no pellizcan la piel durante el ejercicio.
Se utilizan principalmente para ejercicios de gluteos, muslos y caderas, aunque tambien pueden usarse en trabajo de hombros y espalda baja con la tecnica adecuada. Son especialmente populares en rutinas de entrenamiento en casa por su bajo costo y facilidad de almacenamiento.
Las bandas textiles generalmente se comercializan en sets de dos o tres unidades con diferentes niveles de resistencia, identificados por color. El nivel de resistencia se determina por la densidad del elastico interno y el grosor de la tela exterior. Un nivel de resistencia progresivo permite adaptar el ejercicio a distintos grupos musculares y niveles de condicion fisica.
No requieren instalacion ni espacio adicional, y pueden usarse sobre superficies de cualquier tipo.
Disponible en Guatemala con pago contra entrega
Banda de resistencia con estribos para los pies · Dos bandas por Q199 · Pago contra entrega en toda Guatemala
Usted ya lo intentó: se sienta en el suelo de la sala, empieza las abdominales y a los tres movimientos los pies se le levantan y se le resbalan. Lo deja. No fue falta de ganas: era que nadie le sujetaba los pies. Cada banda trae dos estribos con base negra estriada antideslizante: usted mete los pies, quedan fijos contra el piso, y solo tiene que jalar de los agarres de espuma. Sin ancla de puerta, sin amarrarla a una silla, sin pedirle a nadie que la detenga. Sentada en el suelo, quince minutos, y después se dobla y se guarda en un cajón. Hoy no va una: van dos bandas por Q199 en total, una sola vez. Una se queda con usted y la otra la regala o la deja de repuesto. Pídalas hoy y pague cuando las reciba en su casa.
Su pedido lleva la guía de ocho ejercicios sentada, sin costo adicional
Yo tenía una liga plana guardada desde hace como dos años, porque no hallaba de dónde sujetarla y me aburrí. Con esta meto los pies en los estribos y no se mueve…
Lo que más me gustó es que no hay que colgar nada en la puerta. Yo alquilo y no me dejan clavar ni un gancho. La saco de la gaveta, me siento en el piso y en…
Al gimnasio no iba por pena, se lo digo sinceramente. Aquí en mi cuarto nadie me ve. Las abdominales antes las hacía mal porque los pies se me levantaban; con…
Son las seis de la mañana. Usted pone el tapete en el suelo de la sala, se acuesta, dobla las rodillas y empieza. Al tercer movimiento los talones se le despegan del piso, las piernas se le van para adelante y termina jalando con el cuello en vez de con el abdomen. A la semana el tapete regresa debajo de la cama y usted se queda pensando que no tiene disciplina. No es eso. En el gimnasio esos mismos abdominales los hace en una banca que le traba los pies; en su casa no hay banca, no hay quién la detenga, y tampoco quiere ir al gimnasio a que la vean empezando desde cero. Ese es el problema real, y tiene una solución de una sola pieza.
Esta no es una liga plana de tela. Es un tubo elástico con dos estribos en el extremo de abajo, y cada estribo se apoya en una base negra estriada que agarra el piso y no se corre. Usted se sienta en el suelo, desliza los pies dentro de los estribos y ahí se quedan: el pie queda fijo, la base no se mueve, y sus dos manos quedan libres en los agarres de espuma para jalar hacia el pecho. Eso cambia todo lo demás. No hay que colgar nada de una puerta, no hay que amarrarla a la pata de un mueble, no hay que pedirle a su esposo o a su hija que le agarre los tobillos. La resistencia es gradual: entre más jala, más trabaja, y usted manda en cada repetición. Y como todo pasa sentada y despacio, no hay brincos ni golpes contra las rodillas.
Imagínese la escena: usted saca la banda del cajón, se sienta en el suelo de la sala, mete los pies, y en quince minutos ya trabajó piernas, glúteos, abdomen, brazos y espalda. Sin salir, sin gastar pasaje, sin cambiarse tres veces de ropa, sin que nadie la vea empezando. Al terminar la dobla, la guarda en la misma gaveta y la casa queda igual que antes: no ocupa un rincón, no hay que instalar nada en la pared, no estorba. Es suyo ese rato, y es el único aparato que de verdad va a usar, porque está a la mano y porque por fin se sujeta sola.
Dos bandas por Q199, una sola vez, con entrega en toda Guatemala y su guía de ocho ejercicios sentada incluida. Un mes de gimnasio le cuesta lo mismo y se le acaba a los treinta días; estas dos se quedan en su casa. No paga por adelantado ni deja datos de tarjeta: pídalas hoy y pague cuando las reciba en su casa, con las bandas en la mano. Deje sus datos en el formulario, nosotros la llamamos para confirmar la dirección y se las mandamos las dos. Mañana a esta hora puede estar sentada en el suelo de su sala con los pies bien sujetos, en vez de pensando otra vez que empieza el lunes.
En Guatemala una mensualidad de gimnasio anda entre Q150 y Q300, y el mes entrante hay que volver a pagarla, volver a vestirse, volver a ir y volver a regresar. Al año son entre Q1,800 y Q3,600, y al siguiente otra vez desde cero. Las dos bandas con estribos cuestan Q199 en total: lo que le cuesta un solo mes de gimnasio, pero se paga una sola vez, no le vuelven a cobrar nada nunca y se quedan en su casa para siempre.
Y son dos de verdad, no es una manera de decirlo: es la promoción de lanzamiento en Guatemala. Una se queda en la gaveta de su cuarto y la otra la regala —a su mamá, a su hermana, a su comadre— o la deja de repuesto para cuando quiera trabajar acompañada. Con su pedido va además la guía de ocho ejercicios sentada, sin costo adicional.
No adelanta nada y no deja ningún dato de tarjeta. Y la verdad honesta: cada semana que lo deja para después es otra semana exactamente igual a la anterior. Pídalas hoy y pague cuando las reciba en su casa.
